1 de diciembre de 2014

¡Seleccionada en el III concurso de relatos cortos Isonomia!

Hoy ha sido levantarme, coger el móvil, y llevarme una agradable sorpresa. Estoy entre los seleccionados para aparecer en un libro de relatos. Sí, ya sé que no soy ni ganadora ni finalista, pero eso para mí es un logro. Qué bien sienta ir a la página del concurso y ver tu nombre ahí, entre los seleccionados.
Bueno, no sabéis ni de qué iba el concurso. Se trataba de enviar tu relato bajo la temática Derechos y libertades de las mujeres.
Los seleccionados verían como premio su relato publicado en un libro, el cual se pondrá a la venta el próximo lunes 15 de diciembre. (Se podrá comprar desde la web http://acencs.org/)
Dicho libro en el que saldrá publicado mi relato es un libro muy especial, ya que se trata de un libro solidario y los beneficios irán destinados a realizar actividades socio-culturales para mujeres en riesgo de exclusión social.

Y ahora os dejo aquí el relato, para que lo disfrutéis. ¡Un beso enorme para todos/as!


Estaba atada. No sabía qué atroz castigo le esperaba. Solo había defendido lo que le parecía justo, pero en aquella sociedad dominada por los hombres había sido vista como una rebelde que luchaba por causas ridículas. Aún no había nadie, pero pronto estaría rodeada de cientos de ciudadanos que la mirarían con pasividad, sin importarle su arruinado futuro. Había sido dejada allí hasta que se decidiese que ya era hora de acabar con ella. Era el momento. Apretando los dientes y consiguiendo ahogar un grito ante el dolor que salía de su mano y recorría su cuerpo, se dislocó un dedo para conseguir librarse de las ataduras. Esperaba haber prendido la mecha que llevaría a las mujeres a revelarse ante una sociedad tan machista. Por el momento, su trabajo allí había terminado. Se alejó con la cabeza algo baja, confundiéndose entre las sombras, pero con paso apurado, antes de que alguien diese la voz de alarma. Miró una última vez hacia atrás y desapareció. 

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